Clásicos Caribeños-Classic Caribbean-Classique Caraibe-

Nombre: pedsarod
Ubicación: santo domingo, Dominican Republic

25.8.06

REINTERPRETANDO AL CARIBE

Norman Girvan


Por Norman Girvan
University of the West Indies
De Revista mexicana del caribe, Nu. 7, 2000



Resumen
El artículo analiza la manera en que la noción de Caribe ha sido -y está siendo- redefinida y reinterpretada, en función del interés por ofrecer respuestas a las influencias externas y a los procesos internos. Una posición apropiada es sostener que no hay una definición “precisa” o consumada; la definición del Caribe podría fundamentarse en el idioma y la identidad, en la geografía, en la historia y la cultura, en la geopolítica, en la geoeconomía o incluso en la pertenencia a un organismo regional. El Caribe del mañana no será exclusivamente una concepción anglófona o hispánica; y no estará atado exclusivamente a un espacio geográfico o a una definición. Será una comunidad que comparta intereses y estrategias económicas, sociales y políticas, con la inclusión de diferentes idiomas y expresiones culturales.


Definición
¿Qué se entiende por Caribe? La respuesta con frecuencia tiene que ver con la perspectiva que se adopte y el contexto en que se presente. En la región, los anglófonos acostumbran hablar y pensar acerca del Caribe refiriéndose a las islas de habla inglesa o a los estados miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM). Algunas veces la frase “the wider Caribbean” es empleada para aludir, en realidad, a “los otros”.


En la bibliografía hispánica, El Caribe suele aludir a las islas donde se habla español solamente, o a Las Antillas [toda la cadena de islas]. No hace mucho se comenzó a distinguir entre El Caribe insular [las islas] y El Gran Caribe (Greater Caribbean) o la cuenca completa. Entre los académicos, “el Caribe” es una categoría socio-histórica que nombra a una zona cultural caracterizada por el legado esclavista y el sistema de plantación. Comprende las islas y partes contiguas de tierra continental y puede extenderse hasta incluir la diáspora caribeña allende al mar. Como anota un académico, existen en realidad muchos Caribes (Gaztambide-Geigel, 1996, 84).

Tal diversidad se refleja en la composición de las organizaciones regionales. CARICOM nació como un grupo de estados anglófonos principalmente, aunque recientemente incluyó a Surinam y procura incorporar a Haití. CARIFORUM está conformado por las entidades caribeñas firmantes de la Convención de Lomé, e incluye a CARICOM, Haití y la República Dominicana.

La Asociación de Estados del Caribe (AEC) reúne a estados de toda la cuenca. La mayoría de los territorios coloniales en el Caribe no pertenecen a CARICOM, CARIFORUM o a la AEC; sin embargo, muchos son miembros del Comité de Cooperación y Desarrollo Caribeño (CCDC) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). La CCDC excluye a gran parte de los Estados de la cuenca; la membresía se corresponde rígidamente con la pertenencia al Caribe insular.

En resumen, la definición del Caribe podría fundamentarse en el idioma y la identidad, en la geografía, en la historia y la cultura, en la geopolítica, en la geoeconomía o incluso en la pertenencia a un organismo regional. El término en sí mismo tiene una peculiar historia. Se originó en la intención de los soldados españoles por descalificar a los aborígenes que se resistían a la conquista. Los caribes fueron acusados de caníbales y, por tanto, indignos de compasión.

Gaztambide-Geigel (1996, 76, 83) ha mostrado que el nombre de Caribe comenzó a ser usado para denominar a la región al final del siglo XIX, en el contexto de la expansión estadounidense hacia la frontera sur. Expresiones posteriores de tal denominación fueron la Comisión Anglo-Americana del Caribe (organizada en 1942, y conocida después como Comisión del Caribe) y la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, impulsada por el presidente Ronald Reagan en la década de 1980. De modo que tanto el nombre como su aplicación posterior a una zona geográfica fueron invenciones de los poderes imperiales.

Lo que resulta significativo son las redefiniciones subsecuentes del concepto Caribe, elaboradas por académicos de la región como expresiones de resistencia intelectual y política. Esto fue particularmente notable en el caso del New World Group, que surgió en el Caribe anglófono durante la década de 1960. Guiada por las ideas del antropólogo estadounidense Charles Wagley y forjada en los primeros trabajos de los nacionalistas radicales C. L. R. James (1938) [1] y Eric Williams (1944, 1970),[2] el grupo presentó una visión del Caribe como parte integrante de la “plantación americana”. Las similitudes en cuanto a historia y cultura fueron destacadas para contrarrestar las diferencias en lenguaje o influencia colonial. En palabras de Best:

Es cierto que [el Caribe] incluye las Antillas mayores y menores y las Guyanas... Pero muchas veces el Caribe también incluye el litoral que rodea nuestro mar..., lo que estamos tratando de abarcar en nuestro esquema es el fundamento cultural, social, político y económico de la “plantación de azúcar”, variante del pensamiento colonial (Best, 1971, 7).[3]

Para Best esta definición resultó básica en el intento de fijar un vínculo entre la reflexión intelectual y la libertad caribeña. Existe un paralelismo entre la posición asumida por el antropólogo haitiano Jean Casimir (1991, 75-77) y el historiador puertorriqueño Gaztambide-Geigel (1996, 90-92). Este último considera al Caribe como parte de Afro-América Central, y señala que tal nombre procede de una concepción etnohistórica de la región.
.

La visión regional del Caribe no se limita a la perspectiva etnohistórica. Como muestra de resistencia, la noción de “cuenca”, del poder imperial, ha sido invertida por algunos. La visión con que Gaztambide-Geigel caracteriza al tercermundismo tiene antecedentes, al menos, desde la década de 1940 y ha sido revitalizada por las élites de México, Colombia y Venezuela, mediante el llamado Grupo de los Tres (G3). Más tarde esa visión se consolida con el nacimiento de la AEC y del Foro de la Sociedad Civil de El Gran Caribe, una organización no gubernamental. Sin embargo, se entiende que esas organizaciones tienen como objetivo enfatizar la cooperación y fomentar intereses comunes; cualquier expresión anti hegemónica, en caso de presentarse, no se platea de manera explícita.
.
Por lo tanto, la noción de Caribe ha sido -y está siendo- continuamente redefinida y reinterpretada, en función del interés por ofrecer respuestas a las influencias externas y a los procesos internos. Una posición apropiada es sostener que no hay una definición “precisa” o consumada; el contenido depende más bien del contexto, pero ello debe especificarse con claridad cuando se emplee con propósitos descriptivos o analíticos (ver por ejemplo la Tabla 1). Desde el punto de vista conceptual resulta útil distinguir dos variantes: el Caribe insular (una categoría sociohistórica más que geográfica, que incluye las islas, las tres Guyanas y Belice) y el Gran Caribe (la cuenca). Desde el punto de vista de los organismos regionales, es necesario distinguir el Caribe de CARICOM, el de CARIFORUM y el de AEC. En el nivel cultural, la creciente importancia de la diáspora del Caribe insular hacia Norteamérica y Europa ha sido reconocida, así que el Caribe no es sólo multilingüe, también es trasnacional.


Tabla 1. Los Caribes
Nombre ......................Cobertura ..............Principios ..........
Organismos
La Cuenca del Caribe
(Estados Unidos) .............Continente e islas ...........Geopolítico/

...............................................................hegemónico ..........ICC
El Gran Caribe 1
(Greater Caribbean) .......Continente e islas ...........Geoeconómico/

...............................................................cooperación ...........AEC
El Gran Caribe 2
(Greater Caribbean) .......Continente e islas ............Geosocial/

...............................................................anti-hegemónico/
...............................................................nacionalista .....CRIES/ForoCivil
Plantación Caribeña o
“Afro-América Central” ..Islas, las
.............................tres Guyanas
..............................y “el Caribe” /
.............................comunidades negras
.............................en tierra continental ...........Etnohistórico /
................................................................anti-hegemónico .......AECA
Insular o
Isla caribeña .............Islas, las tres
................................Guyanas y Belice ............Etnohistórico .......CCDC, AE, CCD
Caribe de
CARICOM .................Estados anglófonos,

............................Surinam, Montserrat ...........Cooperación económica,
...............................................................fuertes lazos culturales
...............................................................y lingüísticos ..............CARICOM
Caribe de
GPACP ...................CARICOM, República
.............................Dominicana, Haití ..............Neocolonial /negociación,
...............................................................en transición ..............CARIFORUM

Siglas:

AE Asociación de Economistas del Caribe.
GPACP Grupo de países africanos, caribeños y del pacífico signatarios de la Convención de Lomé con la Unión Europea (UE).
CARICOM Comunidad del Caribe. Sus miembros son 13 Estados anglófonos, Surinam y Montserrat, un territorio dependiente de Inglaterra. Haití ha sido admitido en principio, pero el trámite aún no ha concluido.
CARIFORUM Miembros caribeños del GPACP. Los miembros son el CARICOM, la República Dominicana y Haití.
AEC Asociación de Estados del Caribe. Todos los miembros son Estados de El Gran Caribe, más tres territorios franceses ultramarinos (no ratificados como miembros asociados).
ICC Iniciativa de la Cuenca del Caribe
CCDC Comité Caribeño de Desarrollo y Cooperación de la CEPAL (Comisión Económica para América y el Caribe). Todos los Estados miembros pertenecen al Caribe insular únicamente más los territorios ultramarinos de Holanda y Estados Unidos, así como tres territorios dependientes de Inglaterra
Foro Civil Foro de la Sociedad Civil de El Gran Caribe.
CCD Centro Caribeño de Desarrollo, un conglomerado de organizaciones no gubernamentales del Caribe insular.
CRIES Coordinación Regional de Investigación Económica y Social, una red de centros de investigación ligados a organizaciones no gubernamentales.
AECA Asociación de Estudios del Caribe


Identidad
La ambigüedad se acrecienta al tratar de considerar un concepto común de “identidad” caribeña. Es verdad que los habitantes de la región han sido ambivalentes respecto a aceptar una definición que fue originalmente impuesta desde fuera; la cual es aún hoy una creación intelectual o política. Los centroamericanos prefieren identificarse a sí mismos como pertenecientes al “Istmo” y llamar a su costa oriental “El Atlántico”.

En las islas hispánicas, la tendencia nacionalista se identifica con América Latina en aspectos culturales, lingüísticos e históricos. La propia definición de “Caribe” se dificultó hasta ahora debido a la negativa connotación de su histórica identidad hispana, asociada con el expansionismo norteamericano. Esto también implicó que fuera agrupado con las islas no españolas, bajo la dominación colonial y de vastas raíces negras. Hace poco, en 1987, un importante escritor puertorriqueño afirmó:

…para nosotros, los puertorriqueños, el término antillanía tiene significado pleno, pero no los términos caribeño o caribeñidad. Uno nos congrega en la experiencia histórica y cultural compartida con las Antillas Mayores, el otro –the Caribbean- nos somete a una categoría suprahistórica, a un invento de la objetividad sociológica, antropológica o etnológica de origen anglófono, objetividad que siempre funciona en contra del colonizado, como señaló Fanon (Rodríguez, 1988).
Fidel Castro debe haber tenido en cuenta el deslinde y las orientaciones étnicas implícitas de esta corriente cuando declaró, en 1976, que Cuba es mayormente una nación latino africana que una latinoamericana, y más recientemente cuando dijo que “la gente del Caribe de origen africano son parte de Nuestra América” (Castro, 1999).

Una ambivalencia similar se percibe en el área no hispánica. Hasta poco después de mediados del siglo XX, la mayoría de estas islas se mantuvieron simplemente con el nombre de The West Indies o Las Antillas británicas, francesas y holandesas¾ y sus habitantes fueron conocidos como West Indians o antillanos. Haití, aislado desde su independencia al inicio de este siglo, era africano, francófono y sencillamente haitiano. A partir de la década de 1940, “el Caribe” comenzó a adquirir alguna vigencia en las colonias europeas, resultado directo de las actividades de la (anglo-americana) Comisión del Caribe y, subsecuentemente, del trabajo de historiadores regionales y científicos sociales.

Para los anglófonos, la transición terminológica se acompañó de la transición organizativa: la fallida West Indies Federation, impulsada en la década de 1950, fue remplazada por la Asociación de Comercio del Caribe (CARIFTA), de la década de 1960, por la Comunidad del Caribe (CARICOM) y por el Banco de Desarrollo del Caribe, de la década de 1970. Las primeras dos fueron fundadas, sin embargo, como organizaciones exclusivamente anglófonas. Los anglófonos todavía muestran cierta incomodidad ante la definición ampliada de la región: ellos resguardan celosamente su identidad “West Indian” y parecen temer una dominación por parte de las populosas urbes hispanas.

Esto se refleja en el informe (y en el nombre) de la Comisión Independiente de las Indias Occidentales (Independent West Indian Commission), conformada en 1992 por los jefes de Gobierno de CARICOM. La Comisión recomendó a CARICOM profundizar, más que ampliar, los esfuerzos de ese organismo; el objetivo de extender la cooperación regional sería perseguido a través de la formación de la Asociación de Estados del Caribe, una más flexible forma de agrupación (WICOM, 1992).

Podemos decir que tal vez los hispanos tienden a verse como caribeños y latinoamericanos; los anglófonos como caribeños y West Indian. Probablemente los West Indian también incorporen elementos de pan-africanismo y pan-hinduismo, que son aspectos débiles o inexistentes en las sociedades hispánicas. La identidad puede coincidir en el nombre y estar en contradicción con el contenido. El proceso de formar una identidad caribeña psico-cultural común, que trascienda las barreras del lenguaje y la etnicidad, es -en el mejor de los casos- lento y desigual.

Por su parte las islas holandesas todavía se llaman a sí mismas “Antillas”, aunque se han asociado con diferentes organismos regionales. Los territorios franceses tienen el status de Departamentos de ultramar de la República de Francia, y sus habitantes son ciudadanos franceses. En ambos casos, la autodefinición caribeña es infrecuente, y cuando la emplean lo hacen para acentuar quizá su particular identidad cultural y, tal vez, para demandar una mayor autonomía.

En los párrafos siguientes, se procederán a examinar las principales características socioeconómicas del Gran Caribe y del Caribe insular.


Tabla 2. Estadísticas básicas del Gran Caribe

.............Población

.............miles ......Área km2 ......Densidad
............................................Pers/km2 ..PIB 1995
..........................................................per cápita
...........................................................................PIB 1995
...........................................................................US$Mn.... .Indep..Idioma
.........................................................................................(año)

México ...90,100 .....1,967,183 .......46 ..........2,775 ........250,038 ........1810...Esp
Venez. ...21,852 ..... .916,445 .......24 ..........3,433 ..........75,016 ........1811...Esp
Colomb.. 35,900 .....1,141,748 ....... 31 ..........2,120 ..........76,112 ........1810...Esp
G-3 .... .147,852 .....4,025,376 .......37 ...........2,713 ........401,166
Costa R. ...3,424 .........51,000 .......67 ..........2,697 ..........9,233 .........1821...Esp
El Salva.. ..5,662 .........21,040 ......269 ..........1,673 ...........9,471 ........1821 ...Esp
Guatem. .10,621....... .108,889 .......98 ..........1,364 .........14,489 .........1821 ...Esp
Hondur... 5,654 .........112,080 .......50 ............696 ...........3,937 ........1821 ...Esp
Nicarag ...4,124 .........130,700 .......32 ..........464 .............1,913 ........1821 ...Esp
Panam.....2,622 ..........75,517 .......35 .........2,827 ............7,413 ........1903 ...Esp
Istmo ....32,107 .........499,226 .......64 .........1,447 ..... .....46,456
Cuba .....10,964 ........114,525 ........96 .........1,113 .......... 12,200 ........1959 ...Esp

Rep.
Dom .......7,250 .........48,308 .......150 ........1,663 ........12,055 ...........1844 ...Esp
Haití ......7,180..........27,750 ........259 ..........285 .........2,043 ...........1804 ...Fra
Insular
que no
forma parte
del
CARiCOM 25,394 ........190,583 .......133 .........1,036 .....26,298
Antigua
& Bar-
buda ..........64 .............440 .......146 ........6,640 .........427 ...........1981 ...Ing
Baha-
mas...........279 .........13,864 .......20 .......12,258 .........3,420 .........1973. ...Ing
Barba-
dos ...........264 .............431 .......613 .......7,120 ........1,883 . .........1966 ...Ing
Belice ........217 ......... 22,966 .........9 ........2,696 .........584 ...........1981 ...Ing
Domi-
nica ...........74 .............751 .........98 .......2,574 .........190 ............1978 ...Ing
Gra-
nada ..........98 .............344 .........285 .......2,344 .........230 ..........1974 ...Ing
Gu-
yana ..........780 ........216,000 ...........4 .........809 .........631 Jamaica ....2,500 .........11,424 ..........219 ......1,762 .......4,406 ..........1962 ...Ing
Santa
Lucia ..........145 ............616 ..........236 ......3,083 ........448 ............1979 ...Ing
San Kitts
y Nevis ........42 .............269 ...........156 ......4,642 ........195 ............1983
Grena-
dines ........110 ..............389 ...........283 ......2,032 ........224 ...........1979 ...Ing
Suri-
nam .........409 ..........163,820 .............2 ......1,066 .........436 ..........1975....Hol
Trinidad &
Tobago....1,262 .............5,066 ...........249 .......4,101 ......5,175 .........1962 ...Ingl
CARICOM .6,244 ..........436,380 ............14 .......2,923 ......18,249
Aruba ........82 ...............188 ...........434 ......16,810 ......1,370 ...................Hol
Antilles
holan
desas .......207 ...............783 ...........265 .......7,871 .......1,632 ...................Hol
Territorios
holan-
deses ......289 ..................971 ...........298 .......10,388 .....3,002
Anguilla .....10 ...................91 ............113 .......5,932 .........61 ...................Ing
Mont-
serrat .......10 .................102 ............98 ........5,155 .........52 ...................Ing
Islas Vírgenes
Britá
nicas.........18 .................150 ............122 .......18,487 .........339 .................Ing
Islas
Caimán .....32 ...................260 ...........123 .......28,125 .........900 .................Ing
Islas Turks
y Caicos ....15 ...................417 ............35 .........7,021 .........103 ................Ingl
Territorios
británicos ..85 .................1,020 ...........83 .......17,106 .......1,454
Guyana
francesa * 141 .................91,000 ............2 .......9,908 .........1,397 ................Fra
Guada-
lupe * .....447 ..................1,705 ...........262 .......7,585 ........3,390 ................Fra
Marti-
nica *......360 ..................1,060 ..........340 .......10,895 ........3,922 ................Fra
Departamentos
france-
ses ........948 .................93,765...........10 ........9,187 .........8,709
Puerto
Rico ....3,700 ..................9,065 .........408 .......11,450 ........42,364 .............Esp
Islas
Vírgenes
(E.U.) ....102 ......................342 ...........298 .......13,163 .......1,340 .............Ing
Territorios
de E.U. 3,802 ....................9,407 ...........404 ........11,495 ......43,704
Caribe
Insu-
lar * * 36,762 ...................732,126 ............50 .......2,759 ......101,416
El Gran Ca-
ribe ..216,721 ...............5,256,728 ............41 .......2,533 ......549,038
* Información PIB 1992.
** Miembros de Caricom, Cuba, República Dominicana, Haití y territorios dependientes.
Fuente: basado en información de Ceara Hatton, 1997, Anexo Tabla 1.

Características socioeconómicas
Dentro de los países del Gran Caribe existe una amplia disparidad en cuanto a tamaño, población e ingreso per cápita (en la tabla 2 se presenta información detallada). La agrupación es dominada por los países del G3, cuya población junta suma entre dos terceras y tres cuartas partes de la población total, del Producto Interno Bruto (PIB) y de la tierra continental (tabla 3).

México, con 90 millones de habitantes, tiene una población más grande que todos los otros países combinados y 46% del PIB agregado.

La población de Colombia es casi igual a la suma de la que corresponde a todo el Caribe insular, con un PIB que sobrepasa al que registran los 16 estados independientes.

Venezuela posee tres veces más población y consigna cuatro veces más PIB que el que corresponde a CARICOM.

El ingreso per cápita en los países que forman el G3 es, asimismo, más alto que el registrado por América Central y los estados insulares que no pertenecen al CARICOM (aunque ligeramente menor al que reportan los países de CARICOM). Dada la amplia disparidad de tamaño entre el G3 y el resto, es comprensible que ellos sean considerados como “las potencias latinoamericanas en el Caribe”, con el potencial para ser actores significativos en la región, en materia económica y política.


Tabla 3. El Gran Caribe: principales grupos de países

Subregión ...Per Cápita PIB US$ ...Porcentaje de Población ...PIB ...Área territorial
G3 .............2,713 ................... ..68 ......................73 .....77
Istmo ....... ..1,447 ......................15 .......................8 .......9
Caribe-

insular ..... ..2,759 ......................17 .......................18 .....14

Nota: El Caribe insular incluye Belice, Guyana, Surinam y Guyana francesa. PIB per cápita es el promedio basado en la población.
Fuente: estimado con base en la Tabla anexo Tabla 2.


El balance de la población regional está claramente dividido entre los estados del Istmo y el Caribe insular. Como grupo, los países del Istmo son los más pobres de la región; su ingreso per cápita promedio equivale a la mitad del ingreso que tienen los países del G3 y de CARICOM. Incluso, existe amplia disparidad de ingresos entre los países del istmo. Costa Rica y Panamá tienen niveles de ingreso cuatro o cinco veces mayores a Nicaragua y Honduras. De hecho, estos últimos se encuentra entre los países más pobres en el hemisferio.

El Caribe insular tiene un ingreso per cápita comparable al que registra el Gran Caribe. Dentro de este grupo, a su vez, se observan diferencias notables entre los estados que no pertenecen a CARICOM y los que lo constituyen, entre los propios miembros de CARICOM, y, finalmente, entre los estados independientes y los territorios dependientes. Esas diferencias de ingreso están influidas por el tamaño, la ubicación y el status político vigente. La siguiente sección aborda con mayor detalle estas y otras características socioeconómicas del Caribe insular.

El Caribe insular
El Caribe insular es una subregión extremadamente fragmentada y heterogénea. Con sólo 37 millones de habitantes abarca 28 entidades políticamente distintas que poseen una gran variedad en cuanto a tamaño, status político, ingresos e idioma. 22 tienen menos de un millón de habitantes y, entre ellos, 11 estados son independientes. 14 de los 16 estados independientes obtuvieron su soberanía en los últimos 40 años,[4]
algunos de ellos en fecha tan reciente como en la década de los 1980. Sus sistemas políticos varían, desde democracias parlamentarias multipartidistas en la mayoría de los países anglófonos hasta sistemas presidenciales-ejecutivos en muchos otros, pasando por la democracia unipartidista popular de Cuba.

Los territorios dependientes pertenecen a cuatro potencias. Arreglos constitucionales que van desde una amplia autonomía interna (como es el caso de Puerto Rico y las Antillas Holandesas), hasta mecanismos de corresponsabilidad entre la administración local electa y las autoridades metropolitanas (como en el caso de los territorios de ultramar de Inglaterra y Francia). Existen por lo menos seis idiomas oficiales[5]
y también se hablan varias lenguas criollas. He aquí una paradoja: aunque la mayoría de las entidades del Caribe son hablantes del inglés, la mayoría de la gente es hablante del español; al mismo tiempo, el francés es segundo idioma en importancia. La gráfica siguiente muestra la distribución de población por idioma.

Al analizar las características socioeconómicas, nos ha parecido útil distinguir, para su mejor comprensión, cuatro subgrupos que combinan los atributos de status político, tamaño y ubicación; haciendo caso omiso a las diferencias de idioma, sistema político y asociación regional. Los subgrupos son:

I Islas Estado grandes: cuatro estados en las Antillas Mayores albergan tres cuartos de la población, con un promedio de cerca de siete millones de habitantes. Estos son: Cuba, República Dominicana, Haití y Jamaica.

II Islas Estado pequeñas: nueve Estados, en su mayoría ubicados en el Caribe oriental y en el sur, con menos de 1.5 millones de habitantes cada uno y un promedio poblacional de 260 000 individuos. Estos son: Trinidad y Tobago, Barbados, las Bahamas y los seis miembros de la Organisation of Eastern Caribbean States.

III Estados en tierra continental: Surinam, Guyana y Belice.

IV Territorios dependientes, cuyo número es de 12.

Un resumen sobre los subgrupos puede consultarse en la tabla 4 y, adicionalmente, datos acerca de desarrollo humano y pobreza se pueden consultar en la tabla 5.

Tabla 4. Caribe Insular: PIB, Población y área territorial

Subregiones ...PIB Per cápita 1995 * .............Porcentaje total..............
........................................................PIB ...Población ...Área territorial
Islas estado

grandes .........1,101 ...............................30.3 ...75.9 ..........27.6

Islas estado
pequeñas ......5,215 ................................12.0 ...6.4 .............3.0

Estados en tierra

conti-
nental .........1,174 ................................1.6 ....3.8 .............55.0

Territorios

depen-
dientes ......11,099 ................................56.1.. ..13.9 ...........14.4

Total ..........2,759 ...............................100.0 ...100.0 ..........100.0

CARICOM ...2,923 ..................................18.0 ....17.0 ...........59.6

Estados que no

forman parte de
CARICOM ...1,036 .................................25.0 .....69.1 ...........26.0

* Promedios

Islas Estado grandes
El grupo de cuatro islas Estado, con 75% de la población en la subregión, tiene relativamente bajos ingresos per cápita y niveles modestos de desarrollo humano. Incluyendo a Haití, uno de los países más pobres del mundo con muy bajo nivel de vida.
[6] Cuba, República Dominicana y Jamaica, por su parte, tienen un rango de ingreso per cápita entre 1000 y 2000 dólares. Cuba, seguida por Jamaica, tiene mejores resultados en niveles de bienestar comparado con el ingreso per cápita.[7]

La incidencia de pobreza es muy alta en Haití, en donde dos tercios de la población viven por debajo de los niveles de pobreza; de manera significativa, en Jamaica y en República Dominicana un tercio y una quinta parte de la población, respectivamente, viven en absoluta pobreza. En Cuba se calcula que la sexta parte de la población urbana está en riesgo de no satisfacer sus necesidades básicas.
Los cuatro países han experimentado una baja o crecimiento negativo per cápita en las más recientes dos décadas, lo que es consecuencia directa de caídas en el precio de productos de exportación, deuda y ajustes económicos (República Dominicana y Jamaica) y, en alguna medida, por los efectos de la inestabilidad política (Haití) y el colapso de la Unión Soviética (Cuba). Como resultado, estos países han perdido sustancial terreno en los niveles de bienestar durante la década de 1990.

Islas estado pequeños
Este grupo de miniestados,[8] con menos del 7% de habitantes en la subregión, alcanza ingresos per cápita y niveles de bienestar considerablemente más altos que las islas mayores y los estados de tierra continental. Su porcentaje de ingreso per cápita es 4.7 veces más que las Islas estado grandes, y todos ellos están clasificados como poseedores de un alto nivel de bienestar en las estadísticas del Human Development Report (UNDP, 1998).

El crecimiento económico en las últimas dos décadas, o en los años 1990, ha sido impulsado por el sector turismo, los servicios bancarios off-shore, la manufactura, la exportación de plátano y las industrias de base energética. Las inversiones también han sido fuertes debido a la estabilidad política y social, y al exitoso manejo macroeconómico en la mayoría de los casos. En algunas de las más pequeñas islas, los frutos del crecimiento económico han sido distribuidos amplia y equitativamente, gracias a la existencia de pequeñas ciudades, a la diversificación del turismo, al cultivo de plátano y a una decidida política social.

A pesar de lo anterior, problemas de pobreza y vulnerabilidad proyectan su sombra sobre el futuro de estos países. En seis de los nueve países la incidencia de la pobreza es mayor al 15% y alcanza más de 20% en Trinidad y Tobago y en dos de las islas Barlovento, mientras que en Dominica rebasa el 30%. La producción de plátano de las Islas Barlovento, que enfrenta un veto de la Organización Mundial de Comercio en contra del tratamiento preferencial que recibe bajo el régimen de importación de Estados Unidos, amenaza con dislocar la economía local. (Lewis, 1999).

La vulnerabilidad de las islas de Barlovento y Sotavento ante los desastres naturales es evidente por el continuo daño que causa la época anual de huracanes; lo mismo ocurre con Monserrat, debido a las erupciones volcánicas que dislocan a toda la comunidad. La estratégica localización de las islas en la principal ruta del tráfico de drogas de Sudamérica a Norteamérica y Europa, las expone a las actividades de grandes organizaciones criminales cuyos vastos recursos sobrepasan las prevenciones de los sistemas locales.

Estados en tierra continental
Los tres Estados ubicados en tierra continental abarcan 55% del área territorial, pero sólo el 4% de los habitantes viven en la subregión. A pesar de su baja densidad poblacional, el área es relativamente pobre. Los ingresos per cápita son similares a los registrados por las islas grandes, aunque Belice es considerablemente más rico en porcentaje que las otros dos. Ambos, Guyana y Surinam, tienen una estructura de exportación básicamente para productos primarios bauxita en el caso de Surinam, bauxita y azúcar en el caso de Guyana y ambos han sido negativamente afectados, desde 1980, por la veleidad del mercado de esos productos.

Los conflictos derivados de la política interna también han empujado la declinación económica. Apenas Surinam resentía el retiro de la ayuda holandesa, en 1980, cuando se hizo presente un golpe militar. Por otro lado, la economía de Guyana experimentó un colapsó y fuga de capitalles durante la dictadura de Burnham, entre las décadas de 1970 y 1980.

Territorios dependientes
Los 12 territorios dependientes suman el 14% de la población en la subregión y tienen, relativamente, altos ingresos per cápita. Puerto Rico predomina en este subgrupo en términos de población y PIB. Este territorio posee 10% de la población y el 42% del PIB de la totalidad del Caribe insular.
Los factores detrás de los altos ingresos de los territorios dependientes son similares a aquellos aplicables a las Islas estados pequeños, con la ventaja adicional del status dependiente.

Los recursos transferidos para mantener los servicios sociales en las dependencias de Estados Unidos y Francia son substanciales. Los territorios en el Caribe de Inglaterra y Holanda se han convertido en el mayor centro de servicios bancarios off-shore, tomando ventaja de las facilidades políticas asociadas con la protección colonial. La mayor parte de los territorios dependientes tienen una gran industria turística y pequeñas poblaciones, una combinación que inevitablemente conduce a altos ingresos per cápita.

La diáspora caribeña
Una consecuencia de las anteriores tendencias ha sido el continuo crecimiento de migraciones intra-regionales y el flujo de migración externa. Esto no es un fenómeno nuevo, la migración intra-regional data de finales del siglo XIX. Corrientes contemporáneas, a causa de los excedentes laborales, están orientadas a la expansión de la economía del turismo y de los servicios en las islas pequeñas y en los territorios dependientes, dentro de una crisis que afecta economías como las de Haití, Jamaica, República Dominicana, Guyana, Dominica y -más recientemente- Cuba. La migración externa también ha crecido sustancialmente. Aunque este fenómeno no ha sido investigado como merece -particularmente en lo referente a la migración intracaribeña-, los indicadores siguientes ilustran su relevancia.

La pérdida neta de población en la región dentro del periodo 1950-1989 ha sido estimada en 5.5 millones (Guengant, 1993, citado en Samuel, 1996, 8), lo que equivale al 15% de la población actual en la región. Al cierre de la década de 1980, Haití, Cuba, Jamaica y Puerto Rico tenían, respectivamente, casi un millón de connacionales con residencia en el extranjero. Al final de la década de 1980, el porcentaje de habitantes residentes en el extranjero fue de 40% para Jamaica y Guyana, 36% para Surinam, 23% para Puerto Rico, 25% para Trinidad y Tobago, 15% para Haití y 10% para Cuba. A principios de la década siguiente, la población que vivía fuera de República Dominicana remitió un monto en dinero igual al 71% del valor de las exportaciones de su país, un 32% en el caso de Haití, un 29% en el de Jamaica y 17% en el de Barbados (Samuel, 1996, tabla 6).

En Jamaica, las remesas han sido la fuente de más rápido crecimiento en el flujo de intercambio extranjero en la década de 1990. En consecuencia, la Caribbean Diaspora es indudablemente una importante fuente de ingreso doméstico en muchas de estas sociedades, así como un aspecto insoslayable de la manera como la gente, las familias, participan directamente en el desarrollo de la región.
En síntesis, el Caribe insular tiene un pequeño número de Estados densamente poblados que viven en condiciones no muy semejantes a las del resto del Gran Caribe; y un extenso número de mini estados y territorios dependientes, algunos de los cuales han sido capaces de asegurar relativamente altos ingresos mediante la especialización en el turismo y en los servicios financieros. Es posible que ingresos diferenciales dentro de la subregión se hayan ampliado en las últimas dos décadas de manera intra-regional, no tanto de manera intra-nacional.

Las crecientes presiones exteriores de cambios en el mundo de la economía y otros desafíos de la globalización, durante la década de 1990, incidieron en las dificultades experimentadas por los países más poblados de la región y por la incertidumbre que campea hoy en algunos de los pequeños estados. La pobreza es el mayor problema en los países grandes y de varias de las pequeñas islas, a pesar de altos ingresos per cápita. Incluso las sociedades relativamente prósperas incluidos los territorios dependientes son en grado sumo vulnerables a los efectos del mercado que, desde luego, escapan a su control. Los caribeños siguen buscando formas de sobrevivencia y de vida mejor, como siempre lo han hecho. Pero para la subregión, vulnerabilidad, diferenciación y fragmentación continúan siendo las mayores temas de discusión.

Regionalismo en el Caribe insular y en el Gran Caribe
La integración regional, o al menos la cooperación, ha adquirido cada vez más relevancia como la más asequible estrategia para encarar los retos que supone la globalización y –como contraparte- el riesgo de la marginación en el Caribe insular y en el Gran Caribe. Algunas muestras del renovado propósito por fomentar la cooperación regional lo constituyen, durante la década de 1990, el reporte de la Comisión Independiente de las Indias Occidentales (Independent West Indian Commission), la expansión de CARICOM, la formación de CARIFORUM y la creación de la Asociación de Estados del Caribe.


Asimismo, a lo largo del hemisferio se han multiplicado los esfuerzos por consolidar Mercosur, la Comunidad andina y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) -en respuesta a la formación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCN) y a la necesidad de diversificar sus mercados-.

Es evidente que la integración regional no podría suplir las carencias expresadas en los niveles nacionales. Las premisas para un efectivo regionalismo residen en la estabilidad política, la cohesión social interna, la estabilidad política y la coherencia de la administración pública. Algunas sociedades en el Caribe insular enfrentan severas crisis de gobernabilidad y de legitimidad política, como son los casos de Haití, Guyana, Surinam, Jamaica y eventualmente Trinidad y Tobago. Tales problemas encuentran su origen en añejos conflictos étnicos y de clase, mismos que repercuten en la fragilidad y erosión de las instituciones nacionales.

Con ese género de dificultades no será fácil comprometerse con proyectos regionales que requieren compromisos negociados, aplicación sistemática de programas e, incluso, concesiones de soberanía. En el Gran Caribe cualquier tentativa que proponga un regionalismo efectivo tendrá que resolver airosamente los problemas de legitimidad interna que aquejan a los estados del G3 y de Centroamérica.

CARICOM es con frecuencia visto como uno de los organismos regionales más exitosos del mundo en desarrollo. Con todo, no debe extrañar que haya decepcionado a aquellos que imaginaron un grupo con gran cohesión y una bien coordinada política económica. Entre las iniciativas que esperan aún una respuesta eficaz, se encuentran la nivelación de incentivos fiscales, la definición de una política industrial de corte regional, el diseño de una estrategia conjunta de desarrollo agrícola y el respaldo, igualmente grupal, a empresas manufactureras.

A principios de la década de 1990, CARICOM puso en marcha una novedosa estrategia de “regionalismo abierto”: los aranceles fueron reducidos progresivamente y se inició el proceso para desarrollar un mercado común. Y si bien cierto que este mecanismo de fomento (el CARICOM Single Market and Economy) ha recibido un impulso decidido, los avances han resultado más lentos de lo esperado; la fecha para su conclusión se ha pospuesto en varias ocasiones.

La cooperación de CARICOM ha sido más exitosa en el tema de las negociaciones externas enfocadas a la relación con Estados Unidos, bajo el esquema de Lomé, y con la Unión Europea, a través del Free Trade Area of the Americas. Los gobiernos reunidos en CARICOM buscan mantener y profundizar las ventajas que ofrecen los mecanismos del comercio exterior; la organización no es sólo vista como un mecanismo de cooperación para ayudar a la transformación interna en lo social y lo económico.

Un paso significativo en 1997 fue la propuesta del presidente dominicano Leonel Fernández de construir un puente entre el Caribe y América Central, para avanzar en una “alianza estratégica” entre las dos subregiones (Girvan, 1998).

La propuesta incluiría un acuerdo de libre comercio entre ambas zonas, así como entre éstas y la propia República Dominicana, con énfasis en la promoción empresarial conjunta, el turismo y el fomento a inversiones y exportaciones. Hasta ahora, la respuesta ha sido tibia, debido probablemente a que ambas subregiones aún lo perciben como un escenario limitado para la expansión comercial y a que se encuentran más preocupadas por los temas derivados del TLCN y de las negociaciones post Lomé.

Sin embargo, en este proceso en el que los pequeños países del Caribe insular y del Istmo descubren los límites de su empuje económico en el contexto de la post-guerra fría, empiezan a mostrar interés en la idea de una alianza estratégica de esta naturaleza.

En ese contexto, el surgimiento de la AEC como un organismo intergubernamental del gran Caribe resulta muy significativo (Byron, 1998). AEC se propone fomentar esfuerzos de cooperación, entre otros rubros, en el comercio, el transporte y el turismo. Los miembros principales de AEC ya pertenecen a grupos integrados: México está adscrito al TLCN, Colombia y Venezuela al Grupo Andino, América Central y los estados anglófonos al SICA y al CARICOM, respectivamente. Un área de libre comercio de la AEC es por tanto improbable, como son las negociaciones externas de acuerdos de comercio.

Pero la existencia de AEC, cuya sede está en Puerto España, estimula el interés en el intercambio educativo, los programas de aprendizaje lingüístico, facilita el comercio y enfatiza la sustentabilidad turística.

Otro notable punto es el creciente papel de las organizaciones no gubernamentales en la región. En el Caribe se ha formado un Centro Caribeño de Políticas de Desarrollo y en la región del Istmo -entre otros ejemplos loables- se ha impulsado la Iniciativa Civil para la Integración Centroamericana (Serbin, 1998). Además, en años recientes se celebraron dos reuniones del Foro Permanente de la Sociedad Civil del Gran Caribe, que es promovido por CRIES. El nacimiento de este tipo de actores corresponde, como se sabe, a un fenómeno de amplia cobertura en el hemisferio, un fenómeno global que surgió en los años de 1980 y 1990; es simultáneo al crecimiento de los movimientos feministas y ambientalistas, a organizaciones domésticas, así como a la erosión del Estado, a la declinación de los partidos de izquierda, al retroceso de los sindicatos y a la caída de la URSS.

Merced a su condición no burocrática y a su naturaleza flexible, previsora y racional –en comparación con las estructuras oficiales existentes-, estos movimientos podrían convertirse en agentes privilegiados para promover los procesos de integración en el nivel ciudadano.

Hacia el futuro
En el ocaso del siglo XIX el Caribe aún no había sido inventado. El status de estado-nación en la zona era, con mucho, un privilegio de los poderes imperiales. El Caribe inglés, francés y holandés descansaba en las aguas estancadas de los imperios europeos. Haití y República Dominicana vivían relativamente aislados. Martí murió peleando por una Cuba libre y por Nuestra América, pero Cuba y Puerto Rico pasaron por un proceso en el que remplazaron una sujeción imperial por otra. Pocos pudieron avizorar en su momento los cambios que traería el siglo XX. Sin embargo, esos cambios ya estaban en proceso.

Los poderes europeos se enfrascaron en una fiera rivalidad imperial que implicó no sólo dos guerras mundiales, sino la transformación sustancial del mapa político del mundo y la creación de condiciones para la descolonización.

En Jamaica, Garvey ya había comenzado a cuestionar el orden racialmente estratificado de la sociedad colonial, lo que significó un primer paso hacia la concepción de una África unida, un hogar para los negros liberados mentalmente de la discriminación racial. En cuanto al Caribe inglés, la segunda generación de negros libres había asegurado el acceso a la educación y participaba del proceso de enseñanza, lo que permitió el surgimiento de dirigentes como CLR James, de Trinidad, y otros, quienes iniciaron los movimientos laborales y de independencia en la década de 1930.

En Cuba el sueño de Martí se negó a morir: 60 años después inspiró a Fidel Castro y a la Revolución Cubana. La base social para un Sandino, un Manley I y II, un Williams, un Jagan y un Bishop estaba definida.

La semilla de los cambios que guiarán al siglo XXI ha sido colocada, no obstante que seamos incapaces de prever la dirección que tomarán dichas transformaciones. La globalización capitalista y la ideología del progreso están siendo cuestionadas, tanto como lo fue el imperialismo hace 100 años.

Frente a éstas figura el legado de las ideas e instituciones que fueron forjadas por los movimientos políticos del siglo XX, representado -entre otros valores- por la soberanía nacional y la expresión de estado-nación, el crecimiento independiente y la cooperación regional. Soberanía e identidad están siendo despojados de la definición espacial, física; mientras que cultura e interés común están emergiendo como marco de referencia insoslayable.

Ser soberano en la época de comunidad global será menos un asunto de autoridad estatal-formal y más un asunto de capacidad para desplegar autonomía y estrategias dinámicas en todos los niveles, comenzando con el ámbito de acción de la comunidad. Ser regional implicará descubrirse como parte de una identidad, de un propósito, para actuar en función del interés común.

Si el Caribe fue una invención del siglo XX, es evidente que será reinterpretado y quizá trascendido en el siglo XXI. El Caribe del mañana no será exclusivamente una concepción anglófona o hispánica; y no estará atado exclusivamente a un espacio geográfico o a una definición. Será una comunidad que comparta intereses y estrategias económicas, sociales y políticas, con la inclusión de diferentes lenguas y expresiones culturales, sin demérito de la Diáspora caribeña. La cooperación interestatal figurará entonces como una de tantas esferas de interacción.

No está claro para nosotros si todas o la mayoría de estas sociedades sobrevivirán como entidades viables; entidades capaces de responder a las necesidades sociales y económicas básicas de una comunidad, y con facultades de acción autónoma. Algunas quizá se conviertan sólo en lugares para residir por algún tiempo, para visitar, para descansar o para retirarse. En cualquier caso, aquellos legados del siglo XX que puedan convalidarse en el interés de la gente de la región, serán apreciados y remodelados. El resto será descartado y olvidado, y nuestra gente seguirá adelante.


Norman Girvan
E-mail:
ngirvan@uwimona.edu.jm


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1996 Poverty Reduction and Human Resource Development in the Caribbean, Washington, D. C. (May).


Tabla 5. Caribe insular: Bienestar, crecimiento y pobreza

.............PIB Per Cápita

.............1995 US$ .............Categoría de
.........................................Desarrollo Humano.. Índice de
.......................................................................Desarrollo Humano
......................................................................(Cambios) 1991-1998(7) ..Crecimiento(2) ......Pobreza(3)
.............Actual ..Real

....................... PPP
$(1) ........................................................................1965-80 ..1980-95

Islas Estado

gran-
des:

Cuba ......1,113 ....3,100 .........Medio ...........................-23 ..............................0.6 ............- .......15(5)

República
Dom. .....1,663 .....3,923 .........Medio ...........................-8 ................................3.8 ..........1.1 ........21

Haití ........285 ........917 ..........Bajo ............................-34 ..............................0.9 ...........-4 ........65(4)

Jamai-
ca........ 1,762 .....3,801 ..........Medio ............................-25 .............................-0.1 .........1.4 .........32

Islas Estado pequeñas:

Antigua y

Barbu-
da .......6,640 ......9,131 ...........Alto ................................17 ..............................-1.4 ........5.2(6) .....12

Baha-
mas .....12,258 ....15,738 ...........Alto ..................................-4 ................................1...........-0.1 ......5(4)

Barba-
dos....... 7,120 .....11,306 ..........Alto ..................................-2 ...............................3.5 ..........1.2 ......8(4)

Domi-
nica .......2,574 ......6,424 ........Alto .................................12 ..............................-0.8 ..........4.3 .......33

Grana-
da ........2,344 .......5,425 ......Alto ...................................13 ...............................0.1 ...........3 ........20

San Kitts y
Nevis ......3,083 .....10,150 .....Alto ..................................15 ..................................4 ...........4.9 .....15

Santa
Lucia ......4,642 .....6,503 .......Alto ..................................10 ................................2.7 .........4.4(6) ...25

San Vin-
cent ......2,032 ......5,969 .......Alto ...................................22 ..............................0.2 ..........4.5 .......17

Trinidad y To-
bago...... 4,101 .....9,437 .......Alto ...................................-1 .............................3.1 ..........-1.5 ........21

Tierra continental:

Belice ....2,696 ....5,623 ........Alto ....................................4 ..............................3.4 ...........1.7 ........35

Guya-
na ..........809 .....3,205 .......Medio .................................-11 ............................0.7 ............-1.7 .......43

Suri-
nam .....1,066 .....4,862 .......Medio .................................-10 ............................5.5 .............3.4 ......47(4)

(1) Ajustes del PIB por diferencias del poder adquisitivo entre países (UNDP, Human Development Report, 1998).

(2) Porcentaje anual real per cápita del PIB, crecimiento por periodo (UNDP, Human Development Report, 1998).

(3) Proporción de población con bajo ingreso, estimación del índice nacional de pobreza, 1989-1994, excepto donde se indique otra cosa (UNDP, Human Development Report, 1998).

(4) Índice mayor de pobreza, mediados de los años noventa, según lo reporta el Banco Mundial (World Bank, 1996, 164).

(5) Población urbana en riesgo de no acceder a los mínimos de bienestar y servicios (Ferriol, 1998, 19).

(6) 1980-1993 (UNDP, Human Development Report, 1997).

(7) Cambios en el tabulador global de Desarrollo Humano, 1991-1998.


[1]
El libro de James sobre la revolución haitiana, The Black Jacobins, fue reeditado en 1962 con un nuevo apéndice titulado “From Toussaint L´Ouverture to Fidel Castro”. Desde entonces ha sido impreso en varias ocasiones, con traducciones al francés y al italiano, y ha tenido una fuerte influencia en el pensamiento de varias generaciones de intelectuales del Caribe anglófono.

[2]
Williams, un historiador de Trinidad, quien más tarde pasó del movimiento nacionalista a ser Primer Ministro de Trinidad y Tobago analizó la relación entre esclavitud, comercio de esclavos y auge del capitalismo industrial británico. Trabajó para la Comisión del Caribe en Puerto Rico antes de incursionar en la vida política de Trinidad. En 1970, el mismo año en que apareció el libro de Williams, From Columbus to Castro, Juan Bosch, el líder nacionalista de República Dominicana, publicó un libro en español con un nombre casi idéntico (Bosch, 1983, 1ª. ed.:1970).

[3]
Originalmente publicado en 1967. El mismo pasaje deja en claro que la concepción de Best sobre la extensión del Caribe incluye Recife, en Brasil, y las Carolinas, en Estados Unidos. Véase el clásico de Beckford, Persisstent Poverity (1972).

[4]
Se incluye a Cuba, cuya fecha oficial de independencia es el 1º de enero de 1959.

[5]
Español, francés, inglés, holandés, criollo haitiano y criollo de las antillas holandesas.

[6]
Haití fue colocado en el lugar 159 de las tablas mundiales de los indicadores de desarrollo humano HDI) en 1998. Se ha deslizado 34 lugares en el tabulador desde 1991.

[7]
Esto es medido por la diferencia entre el nivel per cápita de PIB de los países y el índice de su desarrollo humano (HDI). Para Cuba fue de 18 en 1998, para Jamaica de 9, para República Dominicana de 1.

[8] La clasificación oficial de Naciones Unidas de un miniestado corresponde a aquel que tiene menos de un millón y medio de habitantes.

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